La importancia de la merienda en la dieta de los niños

Los niños necesitan llevar una dieta equilibrada que cubra sus necesidades, les ayude a crecer y sobre todo a evitar la obesidad. Por eso debemos elaborar las comidas de los más pequeños de forma equilibrada, introduciendo frutas y verduras, hidratos de carbono, carnes y pescados…

En la hora de la merienda es cuando más abandonamos la dieta equilibrada y nos solemos inclinar por pequeños caprichos para los más pequeños, dándoles de merendar bollería industrial, snaks y dulces en general. La merienda es una de las cinco comidas básicas en la alimentación de cada persona, pero en la alimentación de los niños es aun más importante, ya que lo niños generalmente meriendan después del colegio o de realizar actividades extraescolares, físicas o intelectuales, por lo que la merienda también debe ser una comida equilibrada… en la que podemos alternar varios tipos de alimentos… Como por ejemplo bocadillos o sanwich con alguna pieza de fruta o zumos.

Un bocadillo o sanwich de pan blanco y jamón ibérico acompañado de un zumo de naranja aporta a los más pequeños las vitaminas y nutrientes suficientes para aguantar hasta la hora de la cena, ocupando ese espacio de tiempo acciones lúdicas e intelectuales.

El jamón ibérico, es un alimento básico en la dieta mediterránea y a los más pequeños les encanta! El jamón serrano les aporta hierro, proteínas, vitaminas del grupo B y grasas cardiosaludables (buenas).

El jamón serrano lo podemos utilizar en comidas y cenas también, ya que es un alimento que ofrece miles de posibilidades desde comerlo solo, hasta como acompañante o guarnición de múltiples platos como la pasta, ensaladas, verduras o arroces.

Aunque antes pensáramos lo contrario el jamón ibérico es una fuente de nutrientes y vitaminas y para nada supone un extra de grasas… Por lo que se convierte en la merienda ideal para los más peques!!