¿Cómo hacer para que se lleven bien los cachorros con los niños?

Los perros en general siempre verán la llegada del recién nacido como una amenaza, tal y como la percibe el hermano mayor sobre el pequeño. Los celos motivados principalmente por la atención que se presta al nuevo miembro de la casa son inevitables. Por eso, es importante que como dueño intentes con antelación educar a los cachorros y reforzar tu autoridad para eliminar conductas que requieren atención continua o caprichos como dormir contigo.

Algunos dueños cometen el error de separar a los perros de los niños con el fin de que no se le suban encima o le laman, por los gérmenes que le pueda transmitir. Haciendo esto será difícil que haya entre ellos una buena relación. Si mantienes a tu perro limpio y controlas lo que se lleva a la boca, independientemente de las bacterias que hay de forma natural, no habrá de qué preocuparse cuando estén juntos.

Consejos para una buena relación entre cachorros y niños

Es importante que le hagas ver a tu mascota que un buen comportamiento será premiado. Desde el principio deber hacerle ver que el niño no es su enemigo, sino su compañero de juego y procurar premiarlo con caricias, palabras o chucherías para perros cuando se muestre tranquilo a su lado y no le ladre.

Otro desencadenante de una mala relación viene en buena medida fomentada por los juguetes. Es necesario que los juegos que compres a tus hijos se diferencien de los de los cachorros, porque éstos pueden asociarlo con los suyos y percibir que el niño está invadiendo su espacio.

Aunque enseñes a un cachorro a interactuar con un niño y esté muy bien entrenado, no debes confiarte nunca y dejarlos solos. Los cachorros son a menudo imprevisibles, a la vez que los niños no son conscientes de su actitud y pueden molestar e incordiar a estas mascotas a la hora de cogerlos, así que es importante que estés delante de ellos y corregir a ambos actitudes inadecuadas.

Si al niño se le enseña desde edad temprana, pronto podrá jugar con los cachorros a la pelota. Enseñar al niño significa enseñarle a tratar con delicadeza al perro, a dejarle tranquilo cuando lo necesita, a no darle de comer cualquier cosa y a no tirarle de las orejas o el rabo o cogerles de cualquier forma.