Barcos RC: La mejor actividad padre-hijo

Los barcos de radio control son una gran manera de pasar el tiempo y disfrutar, ya sea solo o acompañado por tu familia. De hecho, si tu hijo tiene ya edad suficiente para ponerse al mando de un barco RC, es una excusa perfecta para estar juntos y construir una relación padre-hijo sano y duradera.

Los barcos RC se clasifican de varias maneras diferentes. Una forma es según el uso general, tales como las embarcaciones deportivas y los corredores. Otra forma en que los barcos se clasifican es según el combustible que alimenta el barco. Los tres tipos de motores que impulsan las embarcaciones son eléctricos, de gas, y nitro. Cada versión tiene sus entusiastas fervientes, pero los barcos RC eléctricos son los más populares entre los tres. Y, si quieres comprar un barco para pilotarlo junto a tu hijo, el eléctrico es el más indicado. Los modelos eléctricos son rápidos, seguros y fáciles de usar.

El diseño de los barcos RC puede variar, pero los mejores modelos son maquetas de embarcaciones reales. Otros modelos populares están diseñados como réplicas de barcos de guerra, barcos pirata y lanchas rápidas. Para disfrutar de una carrera en familia lo mejor es adquirir diversos modelos y competir ya sea por una ruta circular o por un circuito más elaborado. La emoción de la competición y las bromas y fanfarronadas convertirán la carrera en una fantástica experiencia familiar.

Si todavía no te has convencido y te inquieta el coste de los aparatos, no te preocupes. El coste de un barco RC no es excesivo: tienes una amplia gama de modelos a precio asequible (poco más de 30 euros) y los más “profesionales” cuestan poco más de 100 euros. Los recambios tampoco son caros: las hélices más baratas cuestan unos 4 euros y las más caras no llegan a 15 euros. Ten en cuenta también que los modelos eléctricos son más fáciles de mantener que los de motor de gas o nitro.

El aprendizaje también es muy importante: enseña a tu hijo a pilotar antes de comenzar las carreras. Enséñale a ser prudente, pues un accidente a pocos minutos del inicio de la sesión no es nada divertido. Tómate tu tiempo y asegúrate de que tu hijo ha interiorizado bien todo lo que tiene que hacer. Cuando haya desarrollado la habilidad necesaria ya podréis empezar a competir y a correr.

Fuente:http://www.rctecnic.com/